ZP nos ha regalado a última hora una reforma constitucional dirigida, claro, a acabar con lo poquito que queda de eso que se llamaba "Estado del bienestar". Como es lógico, ha tenido el pleno apoyo de Mordor (¿dónde queda aquélla mentira repetida hasta la saciedad de "la pinza" que decían que había entre el pp e IU?). Mientras, nos han colado de tapadillo unas vacaciones del Estatuto de los Trabajadores. Primer paso para ir quitando (aún más) derechos. Profecía: en pocos años dicho texto será sólo algo que se estudiará en Historia de alguna facultad de Ciencias Económicas como cosas antiguas que ya no funcionan para poder avanzar hacia la modernidad. Los sindicatos, mientras, descansando de su dura labor de delegados sindicales (bueno, llevan ya muchos años haciéndolo).
En esta "democracia" de pacotilla el rostro del fascismo se asoma cuando los dos partidos mayoritarios manipulan las leyes a su antojo (ya lo hicieron en Euskadi para llegar al poder, y en breve, bajo el dominio de Mordor, más). Aquí no somos ciudadanos: somos marionetas que justificamos el sistema al ir a votar cada X tiempo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario